domingo, 21 de septiembre de 2014

Subiendo la montaña

¡Gracias por tu visita!

La gloria del mundo es transitoria, y no es ella la que nos da la dimensión de nuestra vida, sino la elección que hacemos de seguir nuestra leyenda personal, tener fe en nuestras utopías y luchar por nuestros sueños.
Paulo Coelho


Miré la montaña,aquella mole doliente ,me retaba a llegar a la cima;un dispendioso pensamiento rasgó los aires,creí que podría llegar a ella sin contrariedades.
Lentamente...empecé a escalarla ,llegaba a mis oídos el canto de una voz clara y fina_era la montaña:ella entonaba una melodía que se alargaba en el recorrido y no cesaba. Ella reposaba, me dejaba ascenderla ; en el álgido silencio de la tarde me decía: "sigue,sigue ".

Podía sentir la dulzura de aquel hermoso cantar,voz innata de la  madre naturaleza.Seguí ascendiendo, el cansancio y el sueño cerraban mis ojos.
El melancólico viento portaba un subliminal sonido ,me alentaba :"sigue,sigue";
¡Oh que quietud ! desde aquí casi podía tocar la nubes,como si la montaña pudiera engendrarlas; ardía mi fuego_"puedo llegar,puedo llegar"_ me repetía.
Mis alas se desplegaron,había esplendor y algarabía en mis pies cansados, sobre el polvo de la vieja montaña.

Tenía que soñar voz alto y fuerte ,con los ojos abiertos,hasta que brotara agua de las entrañas;divisar hacia abajo me recordaba que ahí estaba mi comienzo,mi origen...debía proseguir hacía la fuente. La cima de la libertad esta abarrotado de dulces frutos: acariciando interminables caminatas,soñando en todas las estaciones de la vida,en todas las direcciones posibles.

Me recordaba que existe vida y muerte,un inicio y un final,la noche y el día,la bondad y la maldad;rememora la incesante lucha en el fluir de los cauces de nuestras vidas.El rumor de su encanto me alcanza,me reconcilia con el grandioso universo.este ascenso es mágico;me devuelve la sencillez, la profundidad que creía perdida.
Piedra sobre piedra prosigo el ascenso laborioso,cual látigo de la vida misma;apuro a ultimar la subida o permanecer sin aliento:dormitando eternas tristezas y miseras resignaciones.

Prosigo la ruta de mi destino:¡empujando,bogando! ¡Montaña arriba,ella arcaica,misteriosa!
Fluyen por sus desgastados caminos:milenios de sapiencia,de suspiros,de canciones,de pláticas .Sueños del hombre...abrazando impenetrables senderos ,que timonea para alcanzar la cima de sus anhelos ;ráfagas de aire despertando adormecidas soledades.

Desde aquí puedo contemplar el majestuoso valle,a los pies de ella florece una interminable sabana verde,custodiado por  un poderoso cielo añil.
En el reposo del atardecer celebro esta inolvidable fecha: la fortaleza de mis extremidades ,mi voluntad inquebrantable...lograrán que alcance a coronar la cima...¡volando,como el aire,sin detenerme!...¡SÍ!

¡Adelante,adelante!
Una singular manera de animarme y conseguir ganar esta inusual batalla ;todos podemos,no importa cuan sudorosos,empolvados,o jadeantes nos encontremos.
No existen excusas valederas....se descubren nuevos horizontes.

La nube de gloria se levanta por los aires,¡saldré adelante!
Camino despacio,entre el vaho y el fulgor de este día...bebiendo el fluido de profundos ríos...Comprendo,el camino es vasto,el terreno es áspero,la cuesta..¡ardua,dificil!

¡Voy dejando huellas,rasgando los vientos que se situaran delante,se aproxima la tarde,el día va feneciendo!
Se desvelan misterios...plasmados en un lienzo del atardecer, recorrido de radiantes simbolismos.
La montaña empina su colosal figura,posesa por un espíritu salvaje; ella inflama mis anhelos: magma de volcán agitándose en mi corazón...¡forjadora de almas libres,valientes!  Vetusta montaña:túmulos de piedras, de irisados caminos...

¡He llegado! éxtasis en mis sentidos: el deleite de vivir,el embrujo de escalar.
¡He llegado! el cansancio ha mellado mis fuerzas,de pronto me siento como un ave sin alas. Acaricio el crepúsculo  con mis manos,con este amor que aprisiono en mi interior y el canturreo de la montaña acompañándome, anudando mi prisa en su lazo.

¡He llegado!  este gajo de conquista,hace que mi fatiga repose.He descubierto dádivas que ella me ha extendido; cuanto he perseguido este día,lo hacía tan remoto.

¡Vieja montaña estoy aquí!
Dormida en tu lecho, tendida bajo el sol que se marcha...Esperando el beso póstumo de la luna. ¡Tengo el triunfo ,abro mis ojos,asalta mi mirada tu amplio espacio de silencios!  Recibe en tus costuras un rayo de sol, que cuaja en tu cálido regazo;la fresca brisa despierta la quietud de una flor ,que florece delicada y ligera.
¡He llegado!... he roto las barreras invisibles,una verdad abrasadora me empuja a seguir avanzando; acariciando consumar nuevas victorias.De eso se trata: subir y coronar la vieja montaña de la vida.

Flor Oliva_Autora.